lunes, 19 de abril de 2010

¿Cómo, quién no quiere la cosa?
Hartos ataques de la escasez, harto terror.
No pienso. No sé pensar. No puedo escribir.
Promuevo un suicidio que no puedo convenir con nadie.
Las cosas no han cambiado. Soy el mismo de siempre.
El implícito de la última fila
el puto, el maricón.
Siempre este clima marginal del porvenir,
esta sustitución del dolor por la cárcel misma
donde el sujeto viene a dar con la horca.
¿Acaso soy justo?
Ando como quien oye morir.

miércoles, 14 de abril de 2010

High definition

Es un dolor repúblico el que siento,
es un dolor central.
Como manada suelta me domestico los bolsillos
bajo un domingo bestial, bestializado.
La guerra no propondrá el asombro
ni la asamblea en los cuartos chicos,
ni yo ofreceré mi sótano u homenajes clandestinos.
La hora es justa.
Me pararé en la esquina como un violador
y miraré como rompen el nylon,
cómo accedo a la humanidad.

jueves, 25 de febrero de 2010

2x1

- Noche

La tristeza es unánime, y fiel y
todo lo que pueda tocarse esta noche

(todo lo que toco es frontera)

Me han dejado,
alucinado
en la hora extra.
Alguien, trabajándome en negro.

Y sin embargo existe un cuerpo que no puedo olvidar.
Este es el miedo que no puedo olvidar.

En la librería el sol apenas entra y
a mí me duelen los artefactos, las cosas que veo.
Y busco padres y madres en la mirada del otro,
pero no los encuentro. El otro me quita algo.
Llueve afuera, y la lluvia entra
y nos moja la cara
nos golpea.
¿Cuál es mi violencia cuando llueve?
¿Cuándo seré Patrón,
patrón común de alguien?


- Día

Es un día turro, franco
y duele el impacto del corazón sobre la cama
(y la cama se pudre en el patio)
Bajo esta voluntad de guerra, esta tristeza
lloramos una muerte ajena
cuando estamos todos muriendo,
y duele vernos caer en otros campos
en la concentración de otros disfraces.
Sigo lamiendo el plato y
hay pactos y leyes en el mambo militar de las miradas.
Bajo el fusil de buenos aires
bajo el bajo presupuesto que supone toda inercia,
sigo calcando el mismo terror
la cobardía de un aterrizaje.
Y pienso, demasiado pienso.
Pero todo suma,
su mano armada
su propina, mi soledad.

Y yo me aplaudo solo, pero es un gesto menor
una resistencia.

martes, 26 de enero de 2010

La eyaculación del paisano
Vale decir,
en el furor de mi hambre, en la furia de mi jet set
en esa jeta que se hiera con la paja de la palabra
en la miseria de la máscara de mi Generación.
¿Quién aspiró la última raya del pizarrón,
la última sílaba?
Y rayo la última tela,
y sufro por el último crayón del que omitió,
el homicida.
¿Y si morimos,
y si morimos en la ruta
por la muerte de un mirar,
por el polvo en suspensión,
por el animal suelto?
¿Y si matamos el chivo y
abandonamos el I-Chin?
Y mi canchita ancha para los partidos
los homenajes, los nomadismos.
Cada palabra desata un tutor una hondura
una razzia, su propio corso policial.
(Tengo la zona militarizada.
Los espero donde termina mi Derecho
y empieza la “democracia”).

martes, 12 de enero de 2010

El regalo de la mujer que amé, que seguiré amando...

no estàn muertos los pàjaros
de nuestros besos/
estàn muertos los besos/
los pàjaros vuelan en el verde olvidar/
pondrè mi espanto lejos/
debajo del pasado/
que arde callado como el sol/

Juan Gelman.

lunes, 11 de enero de 2010

Un hombre una mujer

¿Qué hombre podrá salvarme de este sol?

Y la pregunta matará la belleza.
Sé que estoy llorando.
Voy a llorar desde Trelew a Playa Unión.
Llorar mi soledad mi población
la última mujer
mis rayuelas con su deseo.

Pero proseguir
sin regresar al Proceso Amoroso, a su fácil gatillo.
El amor como un arma cargada en la garganta,
así ando, así me escondo.

¿Y en qué infancia de mi cuerpo ubicar el amor?
Pero no, este amor por el hombre no me atará nunca a la cama.
Mi cama está poblada de muertos, de hambre, de judíos.
Mi cama en exceso, me sobra.
Y es lamentable lamerse solo bajo este terrible cielo.

Todo
(y tomo cualquier parte)
funda un nuevo concepto de muerte,
una poesía mal escrita, un niño recién nacido.